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En los tres últimos años, los kilómetros uno al cuatro de la carretera de El Junquito han sido objeto de múltiples invasiones. Esa fue una de las principales preocupaciones que manifestaron los vecinos de la parroquia, en el Cabildo Metropolitano que se realizó en la zona en abril de 2009.  Ha pasado casi un año desde que la comunidad expresara su preocupación por la toma del cerro que bordea la carretera, especialmente en los primeros kilómetros, y la situación no ha variado. Por el contrario, los invasores siguen construyendo ranchos e, incluso, le colocan pisos adicionales a casas de grandes dimensiones. El crecimiento no planificado de la zona ha traído como consecuencia el colapso de los servicios. El canal que está a lo largo de la vía, diseñado para que fluya el agua de lluvia, se ha convertido en la principal cloaca de la parroquia. Las tuberías de aguas negras de las construcciones ilegales desembocan en esa parte de la vía. Los invasores lo reconocen: "Las aguas negras están dañando la vía principal. Por eso es que lo más importante es que nos ayuden con las tuberías de aguas negras. Aquí los pozos sépticos están que revientan", indicó Diana Contreras, vocera del Consejo Comunal de Colinas de Loma Grande, en el kilómetro tres.
Antonio Lucausi es un microempresario del kilómetro uno, que tiene su establecimiento en la zona desde hace dos décadas. En los últimos años ha visto cómo proliferan las invasiones y cómo se deteriora su calidad de vida. "Hace tres años este cerro era monte virgen. Ahora, el tránsito de vehículos se ha triplicado, los huecos están a la orden del día y cuando llueve la carretera se llena de desperdicios", expresó. Yorley Zambrano vive desde hace seis años en el kilómetro uno, en un barrio al que bautizaron como Loma Grande, en una casa construida al filo de la carretera. Asegura que su familia compró el terreno, pero que no ha sido el caso de todos los vecinos, que han invadido en muchos casos. Cuando se le pregunta por la calidad de vida de la zona, su opinión a asemeja a la de Lucausi: "El tránsito para bajar a las 6:30 am es horrible, y para subir es imposible a las 5:00 pm. En el kilómetro ocho hay unos huecos grandísimos y un montón de basura". El crecimiento de las nuevas barriadas no ha sido homogéneo, algunas tienen casas de hasta tres pisos, mientras que otras se han levantado con materi |